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jueves, 6 de junio de 2013

En la sala de espera





Siempre que voy al médico sólo me marco un objetivo: NO LLORAR, pero la verdad es que pocas veces lo consigo. Conforme va pasando el tiempo parece que mejor, que voy aceptando más que allí me ayudan, pero para mi el momento más duro es 

ESPERAR EN LA SALA DE ESPERA

No sé por qué, ya he ido miles de veces, pero aún así, cuando estás en la sala de espera te viene todo a la cabeza, esperas en silencio y todo lo que llevas dentro de ti, sale, lo tienes encima, lo sientes, sientes tu dolor, tus miedos, tus angustias, todo, todo aparece ahí en la sala de espera. Es como si mi amiga la infertilidad viniera a recibirme, se sienta conmigo y es entonces cuando la tengo más presente, porque está aquí, está en la silla de al lado. 

Y lo primero que yo pienso es ¿por qué estoy aquí? Si de siempre tuve asumido que los embarazos se producían en la intimidad de cada casa, coche o cualquier sitio válido para ya sabéis que. Pero no, yo me encuentro en esta sala de espera sosa, fría, sin alma y rodeada de un montón de personas que por desgracia están como yo.

No soporto la espera, se me hace eterna siempre, siento los nervios en mi piel, intento no llorar y distraerme con el móvil, con un libro pero casi siempre se me hace imposible y sólo ronda por mi mente una pregunta ¿por qué yo? ¿por qué tengo que estar aquí? ¿por qué tenemos que estar aquí todos nosotros? suspiro y peleo, inspiro e intento calmarme, da igual que esté ya en tratamiento, da igual que vaya a buscar un análisis, ese momento en que estoy allí todo me viene a la mente. Pasan por mi cabeza mil imágenes, mil historias, pienso en cuando empecé, pienso en todas las veces que salió mal, pienso en todo el duro camino que aún me queda. Intento no llorar y casi siempre lo consigo, aunque mis lágrimas están por dentro, aunque nadie las vea, yo estoy llorando.

Y miro mi carpetita (la que todas llevamos) con mis papeles, mis pruebas, mis análisis, mis citas y alguna vez las repaso y entonces veo las fechas: 2010,2011,2012,2013 y pienso en cuantas fechas más llenarán esa carpeta, y pienso cuando podré quemar esa carpeta y olvidarme ya de todo. 

Y entonces miro a mi alrededor, montones de parejas o mujeres solas, todos nerviosos por dentro, algunos nerviosos por fuera. La gente está en silencio, miran el móvil, hablan en susurros, se tocan las manos y sé que como yo, tienen miedo y sienten que ese no es el sitio donde deberían estar.

Después están esas parejas que van a primera cita, se las reconoce de lejos, porque ella, sí ella, lleva la carta  que tanto tiempo ha esperado que llegara, la carta que le dice que ya, que por fin, después de dos o tres años, ya le ha tocado el turno, Y la lleva en la mano, y no la suelta bajo ningún concepto, la agarra como si fuera su más preciado tesoro, la mira y la vuelve a mirar, y yo sé que antes que hoy la ha mirado cientos de veces en su casa, ese pequeño papel que sólo dice un día y una hora y que a la vez dice tanto tanto para nosotras!!!

Y entonces yo pienso, mira ahí está, sé que está ilusionada, y no sabe que cuando entre le va a decir el doctor que aún tiene que esperar otros 8 o 9 meses más. Sé que ahora está ilusionada, pero también sé que cuando salga va a salir con la cabeza baja, o igual llorando otra vez porque tiene que seguir esperando. 


Las que están en su primer tratamiento, se las nota animadas, contentas, expectantes, rogándole a Dios y a todos los santos que por fin salga bien.

Y de repente ves llegar a una, que entra como pedro por su casa y saluda a diestro y siniestro y todos la conocen y tú, piensas, bueno y ¿esa quién es? Seguro que es una enchufada, seguro que tiene algún contacto, seguro que su marido es amigo del doctor, pero no, ésa soy yo, y no tengo ningún enchufe ni mi marido es amigo del doctor, SOLO SOY SUPERINFÉRTIL  y por eso me conocen, porque he ido cientos de veces, porque he hecho varios tratamientos y sobre todo, sobre todo porque he llorado lo que no está escrito en todos los pasillos y salas de esa planta. Porque he suplicado, porque he implorado y porque me han tenido que consolar cientos de veces,  es  sólo por  eso que me conocen, no por nada más. 

Me hubiera gustado ser una de esas pacientes anónimas, de las que nadie recuerda el nombre, porque llegaron, les hicieron un tratamiento, se embarazaron y ya , archivaron el expediente. Otro positivo, otra vida que va a nacer, buen trabajo.

 No, pero no ha sido así, yo no he sido de ésas. No, yo siempre tengo que dar la nota, siempre el más difícil todavía, cada vez debo subir más, cada vez debo aguantar más, y vuelvo a preguntarme ¿por qué yo? pero no tengo respuesta.

Y sólo hay un momento en que esa sala de espera cambia y deja de ser la sala de espera sosa y fría, el momento en que a alguien le acaban de dar la noticia de que sí, de que es positivo, de que se ha logrado. Y ves la cara a esa pareja que irradia felicidad, que no se lo pueden creer, que incluso llaman a sus familias, que lloran, que sonríen, que saltan de alegría y que agarran con fuerza ese test de embarazo con las dos rayas más bonitas que nunca han visto y yo los miro desde la distancia y les felicito y pienso que algún día, esa sala también cambiará de color por mi, y se volverá rosa, y mi amiga la infertilidad, se girará,  me dirá adiós con la mano desde la puerta y se irá andando despacito para no volver. 



No sé cuando llegará ese momento, pero os juro que llegará, para mi y para vosotras. No voy a rendirme y iré a esa sala de espera las veces que haga falta y algún día recordaré con cariño esa sala que tanto me hizo sufrir pero que también será el lugar donde me dieron la noticia más maravillosa de mi vida. 


¿Qué os pasa a vosotras por la cabeza cuando estáis en la sala de espera?




sábado, 13 de abril de 2013

La chica del semen



Sí, ésa era yo. Lo que  os voy a contar es 100% verídico. Y es que dentro de este duro proceso que llevamos antes o después debemos hacer un espermiograma (vamos una prueba muy dura para los maridos porque les dice cómo de rápidos son sus bichitos  y cuantos pelean en la batalla)  Pero la imagen que nos viene a la mente sobre ese momento es la que nos han vendido las películas: una sala impoluta de  una clínica privada, el marido en una habitacioncita muy mona con revistas ....Pues, al menos en mi caso,  nada más alejado de la realidad!!!

Cada vez que tenemos que llevar una muestra de semen al hospital es una aventura!!!! 

Porque tienes que cumplir una serie de requisitos:

*El pobre marido debe guardar abstinencia durante los 3 días previos
*En la extracción sólo debe intervenir una mano y con la máxima limpieza posible, no utilizar ningún tipo de   aparato 
*Intentar recoger todo el semen y no perder ninguna cantidad
*Solo entregar el semen de martes a jueves
*Entregarlo en el hospital de 8 a 10 de la mañana
*Entregarlo como máximo una hora después de su extracción 

Y a priori parece fácil, pero....a ver, guardar 3 días de abstinencia previa: ejem.......No voy a decir más que a veces es un poco difícil..... 

Lo realmente complicado es la operación entrega: Porque en mi caso vivo bastante alejada del hospital, tardo como unos 45 minutos en llegar. Si a eso le sumas que el aparcamiento es imposible en la zona ni aún pagando..se va complicando la cosa y si debemos entregarlo una hora después de la extracción como mucho ( porque si no se mueren) pues ya la cosa se convierte en misión imposible.

Nosotros estuvimos haciendo estrategias militares en casa: A ver, si lo sacamos en casa, tu te lo sacas y yo mientras tengo el coche encendido ya , pero entonces no sirve porque tú eres mejor conductor que yo, entonces deberías conducir tú, bueno a ver en internet todas las rutas posibles de llegada al hospital calculando por cuál de ellas encontraremos menos semáforos porque el tiempo apura.......

También existe otra opción: Y si vamos hasta allí y buscamos un bar y en el baño te lo sacas? Pero claro a esas horas tan pronto, al lado de un hospital los bares están a tope, imagínate para estar un rato encerrado en un baño público y claro a saber cómo está el baño. Bueno, eso se podría solventar si vamos  unos días antes y hacemos una investigación en profundidad sobre todos los bares que hay y comprobar el estado de sus servicios, pero claro eso tampoco nos asegura nada.....


Viendo pros y contras, nos decantamos por la primera opción, extracción en casa y carrera por la ciudad.

La mañana se desarrolla así, todos vestidos, duchados y aseados, con el bolso y el abrigo preparado, y venga, mi marido al baño!!!  Bueno, yo también para apoyarle, los que ya lo habéis hecho sabéis que no es muy fácil en un momento de contracciones recoger todo lo que sale, es como hacer canasta, y al final siempre se pierde algo!! Horror!!! ¿Cuánto se nos habrá caido? Da igual no hay tiempo, venga corre, hora de salida: 8:46 minutos, cronómetros en marcha tenemos hasta las 9:46 minutos.



Y empieza el rally tu casa-laboratorio del hospital!!! Ya teníamos decidido la ruta y el plan era, que mi marido me dejaba en la puerta, mientras él iba a aparcar y yo cual gacela entregaba la muestra.

Bien, 8:46 más 45 minutos 9:32, se para el coche y yo ataviada con mi mochila (mejor no llevar bolso porque hay que correr) y mi botecito en la mano protegiéndolo cual Frodo con su tesoro, me lanzo a la carrera. Miles de personas se cruzan en mi camino pero a mi no me importa tengo un objetivo, entregar mi tesoro y no hay tiempo que perder.
Llego al destino: En mi caso, la típica sala de sacar sangre gigante con miles de personas que se van a hacer la analítica, de esas que te dan un número y luego sale en pantalla. Pero primero tienes que hacer la cola para que te den el número. Y dios, hay como 8 personas delante mío!!! Y sólo quedan 14 minutos, bien, relax aún hay tiempo!!!

Pero lo mejor aún estaba por llegar!!! Después de 9 inteminables minutos me toca el turno:
-Yo: Hola vengo a traer una muestra de semen ( ya lo he dicho, los de atrás me han oido pero bueno)
-Enfermera de turno: eh, pero las muestras de semen no se entregan aquí, tiene que ser en el laboratorio de arriba....

-Yo: (NOOOOOOOO!!!!!! Dios!!!! No me queda tiempo!!!! Solo tengo 6 minutos!!!!!) A ver, si es usted tan amable, mire por favor, le ruego, es que no tengo más tiempo, tengo que entregar el semen ya, porque me han dicho que como mucho se tiene que entregar en una hora y yo vivo lejos y bla bla y por favor por favor,, (suplicas y vendes tu alma al diablo si es necesario para que la enfermera se apiede de ti)
-Enfermera de turno: bueno, voy a ver que podemos hacer, espera un momentito aquí
                                                            Esperas
-Enfermera de turno: Vale no te preocupes, espérate y ahora te avisarán para que pases

Bien, Victoria!! Otra prueba superada, vale es la hora de entrega, bien, esperemos que sirva, vale ya me llaman, respira Noe, ya casi está, y de repente tú en mitad de la sala, rodeada de gente y se abre la puerta y sale otra enfermera y gritando a pleno pulmón dice:

A VER LA CHICA DEL SEMEN? LA CHICA DEL SEMEN? 

Te quieres morir. No te atreves a avanzar, la gente empieza a mirarse los unos a los otros  intentando encontrar a esa persona que lleva semen al hospital!!! y tú coges aire y te enfrentas a la situación, agachas la cabeza para taparte el rubor de la cara y das un paso adelante. Pero sabes que no es un paso más, es un gran paso, Sabes que todos te están mirando, lo sientes........Pero por fin, recorres el pasillo y la enfermera te hace pasar, ocultándote por fin de miradas indiscretas y  LO CONSEGUISTE!!!! 

Entregas el semen y sientes que hiciste algo grande esa mañana, una prueba más, conseguido, gran satisfacción. Tienes unas ganas locas de ponerte a bailar!! Bien, ahora a ver que sale en el análisis!!!


Imagen via:www.subdivx.com